La crisis climática cambió las reglas: comunidades latinoamericanas generan sus propios datos para enfrentar sequías, incendios e inundaciones
Ante un clima cambiante e impredecible, comunidades campesinas, pescadoras y comunidades indígenas generan e interpretan sus propios datos climáticos y ambientales.
Desde sistemas comunitarios de alerta en el Gran Chaco, en el altiplano guatemalteco y en la Chiquitania boliviana, el dato climático hiperlocal se ha convertido en una herramienta de supervivencia.
Las mujeres rurales tienen entre un 20 % y un 30 % menos de probabilidades de acceder a la información climática, mientras que los productores no agremiados y los pueblos indígenas sin conectividad continúan marginados.
La traducción de los conceptos científicos a lenguajes sencillos, audios bilingües y herramientas digitales busca llegar a las personas en las zonas más remotas donde la información y la gestión de riesgos es prácticamente inexistente.